Bancos centrales: ¡el poder de la ignorancia!

«Cuando un hombre abusa de su poder, lo pierde», J.P. Morgan

Siempre he pensado que las decisiones son sin duda el aspecto más determinante del ser humano, puesto que al fin y al cabo somos absoluta consecuencia de ellas. Por este motivo, la inteligencia suele demostrarse más por tomarse un tiempo para la reflexión, que por actuar de manera reactiva a conductas tal vez provocadas por nuestra mala gestión emocional.

El tiempo da espacio a la deliberación y meditar las cosas bajo el sentido común suele darnos a todos los seres humanos una gran ventaja esencial. Por ello, la fragilidad de muchas personas radica en no conocerse a sí mismos y en la falta de interés por construir sólidamente su escala de valores. Es un deber bien entendido para mi emprender la conquista de mi personalidad; y menester que mi desarrollo sea mi obra propia, entendiendo en todo momento de qué manera nos construimos y cuáles son los valores que queremos que formen parte de nosotros.

El éxito radica en la fortaleza mental que tenemos a la hora de decidir y por lo tanto, en tener unas convicciones tan altamente marcadas, que nada las pueda quebrantar. Por este motivo sé que si algún defecto está por encima de los demás es la falta de honestidad, ¿hay acaso algo peor que una mentira? Sí, una mentira en manos de un ignorante. El poder de la ignorancia faculta al mentiroso incluso de conspirar contra uno mismo con su propia mentira y eso, bajo mi punto de vista, lo convierte todavía en más peligroso. Qué gran razón tenía mi madre cuando afirmaba que la ignorancia es muy atrevida, doy fe.

Dicho todo lo cual, esta semana nos quedaba claro lo afirmado anteriormente con el peor dato de inflación del siglo XXI, dejándonos ya un bonito 7% como tasa de inflación en la antesala de la mayor inyección fiscal de la historia, algo que ciertamente debería preocuparnos y a la vez indignarnos ¡mucho! Y es que los bancos centrales han venido construyendo una gran mentira durante la última década al calor de un pretexto: el miedo al dichoso riesgo sistémico.

Manipular al consumidor

La mentira formada por las élites financieras ha consistido en manipular la confianza del consumidor con el efecto riqueza, a través de calentar los precios de los activos cotizados (así se puede leer en las actas de la FED a partir de 2.009) y sacar tajada de ello, dejando una vez más como cabeza de turco al libre mercado, para así ya de paso, buscar culpables que sigan permitiendo cada vez mayor usurpación de poder.

Sin embargo, este peor dato de inflación del siglo XXI conocido esta semana, deja claro a su vez que los bancos centrales no solamente han vivido de rentas de su propia mentira, sino que además lo están haciendo a través de su propia ignorancia, e indudablemente esta, ¡no es transitoria señores! Y es que la reiterada palabra “transitoriedad” que mediáticamente Mr. Powell y Mrs. Lagarde no se han cansado de pronunciar demuestra claramente dos cosas: que no saben cómo salir del jardín monetario en el que se han metido sin causar un estrés en los mercados de deuda, y que no comprenden el poder de la voracidad del mercado especulativo, cuando les ve venir de lejos.

Y es que la debilidad ordenada de Mr. Market provocada por la ingente cantidad de dinero ficticio que ha sujetado las bolsas durante la última década, es en potencia un arma de destrucción masiva financiera que no solamente deja a las autoridades monetarias poco margen de actuación, sino que además se ha convertido en un tsunami inflacionario que corre a cargo y cuenta de la propia ignorancia que los bancos centrales demuestran tener acerca de su propia mentira, y eso es algo, que como les decía, les hace muy peligrosos de cara a nuestro valioso futuro social y económico.

Como citaba inicialmente el padre del capitalismo financiero, John Pierpont Morgan, cuando un hombre abusa de su poder, lo pierde. Y eso es en consecuencia lo que deberíamos exigir de los bancos centrales, una autoridad de última instancia creada a partir de las consecuencias de un colapso especulativo, que parece que hayamos olvidado que fue establecida para prevenir y sanear el sistema financiero de burbujas especulativas ¡y no para crearlas! ¿Será en parte causa y en parte fin de su propia existencia? Wait & see.

Gisela Turazzini, Blackbird Bank owner founder CEO

 

 

 

 

 

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